Lugar collage de muebles de todo tipo, que convergen en perfecta armonía con jaulas de pájaros falsos, luz tenue y obras de jóvenes artistas colgadas en las paredes que puedes comprar después de degustar un buen trozo de tarta de chocolate con cacahuete y un café con leche en compañía de tus amigos o de tu ordenador.
Me gusta porque es acogedor. Si te decides a pasar por ahí seguramente encontrarás que tu abuela o tu madre (como es mi caso) tiene un sofá de esos o una de esas lámparas estilo Luis XV que nunca me han gustado pero que extrañamente aquí sí…menos mal que mi madre no puede leer esto ¡si no!…en fin.
Sólo dos cosas no me terminan de convencer y creo que pueden mejorar: no tienen punto de débito, sólo aceptan CASH y no hay un cajero próximo, y ¡el humo del cigarrillo!…nada de extractor, y si tienen uno no es muy potente.
DÓNDE: Calle Valverde, 36.

